El vidrio templado es un tipo de vidrio de seguridad que se somete a un proceso térmico para aumentar su resistencia. Sin embargo, debido al rápido enfriamiento durante su fabricación, pueden formarse patrones de tensión interna, creando distorsiones visibles conocidas como «marcas de tensión» o «marcas de temple.» Estas marcas aparecen como patrones irregulares, ondulados o con manchas cuando se ven bajo luz polarizada o en ciertos ángulos.
Las marcas de tensión no son defectos, sino un resultado natural del proceso de templado. Ocurren porque diferentes partes del vidrio se enfrían a distintas velocidades, generando tensión interna. Aunque no afectan la resistencia o seguridad del vidrio, a veces pueden ser visibles bajo ciertas condiciones de iluminación, como la luz solar o luces LED.
Para minimizar estas marcas, los fabricantes controlan cuidadosamente los procesos de calentamiento y enfriamiento. Sin embargo, eliminarlas por completo es difícil debido a la naturaleza del vidrio templado. Arquitectos y diseñadores deben considerar las condiciones de iluminación al usar vidrio templado en edificios para evitar distracciones visuales.
En resumen, las marcas de tensión en el vidrio templado son efectos ópticos inofensivos causados por la tensión interna. No debilitan el vidrio, pero pueden afectar su apariencia en ciertas situaciones.
